martes, 24 de enero de 2012

Métodos de control mental: 2. La programación predictiva.


Seguramente el más interesante y el que nos causará más controversia, ya que es al que más nos exponemos. Según la teoría conspiratoria las películas y los programas de TV actuarían como hechizos electrónicos o autoprofecías. Los mass media son usados para condicionar a las masas sobre cambios sociales planteados por nuestros “líderes”, como leyes políticas o económicas, para que cuando estos cambios se implanten sean recibidos como una “progresión natural” dentro de la realidad mediática en la que nos encontramos y así haya menos oposición a dichos cambios.



Entre los temas más curiosos que trata la programación predictiva se encuentra el transhumanismo (fusión entre máquinas y hombres), siendo esta idea sugestionada a través de películas de ciencia ficción como Terminator, Tron o la excelente saga Matrix.

Otra inquietante y supuesta agenda predictiva trata de preparar el terreno para la existencia de extraterrestre o el anuncio de que ya están aquí. Tratan de normalizarlo indirectamente para cuando see decida orquestar un “evento extraterrestre”, lo tengamos medianamente aceptado y no nos alarmemos.
La lista es interminable, desde la entrañable E.T. de Spilberg, pasando por Distrito 9, la Guerra de los Mundos, la aclamada Avatar o las desternillantes Men in Black o Mars Attack!
Pero la posición de culto audiovisual conspiratorio de ciencia ficción se lo lleva la serie V, donde se especula de la incursión de vida extraterrestre en nuestra sociedad….y además son reptilianos.

Hasta en la literatura encontramos modelos predictivos, y como ejemplos dos clásicos que debéis pillaros a la voz de ya si todavía no los habéis leído; 1984 de George Orwell y Un mundo feliz de Aldous Huxley. La primera obra, escrita en 1948 que especula con sobre una sociedad gobernada por una dictadura oligárquica de una manera pasmosa, de esta novela se deriva el concepto del Gran Hermano que todo lo ve. La segunda, de 1931, anticipa el desarrollo en tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnosis que, combinadas, cambian radicalmente la sociedad. El mundo aquí descrito podría ser una utopía, aunque irónica y ambigua: la humanidad es desenfadada, saludable y avanzada tecnológicamente. La guerra y la pobreza han sido erradicadas, y todos son permanentemente felices. Sin embargo, la ironía es que todas estas cosas se han alcanzado tras eliminar muchas otras: la familia, la diversidad cultural, el arte, la ciencia, la literatura, la religión y la filosofía.

Como parte irónica, podemos ver como en multitud de películas se hace alusión a los símbolos y acontecimientos que muchas veces son simples casualidades, como la aparición de 9 11 en la película de Terminator, ya que simboliza las medidas del camión. Vaya que algunas puedes considerarlas programación predictiva y otras resultado de obsesiones frikis.

Sí queréis más información y tenéis un hueco echadle un ojo a la obra de Alan Waat, un tipo que sostenía que: Las películas y programas televisivos induces cosas o ideas que de otra forma serían consideradas bizarras, vulgares, indeseables o imposibles son implantadas en estas películas en regiones de fantasía. Cuando el espectador ve estas películas su mente está abierta a la sugestión y el proceso de condicionamiento empieza. Estas mismas películas, que son diseñadas para programar a la persona promedio, pueden darle al espectador atento un mejor entendimiento de los pormenores de la agenda mundial”



2 comentarios:

Anónimo dijo...

muy buena la entrada, ¡a la mierda la tele!

Anónimo dijo...

Tal vez estemos obsesionados con la idea de la manipulación mental. Tal vez ET no fuese si no otra película que habla de entender al que es diferente. Tal vez Terminator se crease con el único fin de que Arnold Schwarzenegger luciese palmito. Tal vez sea cierto, y a mí ya me hayan lavado el cerebro.

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